CASPA – Causas, tratamiento

También conocida como pitiriasis, se trata de un proceso de descamación excesiva, crónica y no inflamatoria del cuero cabelludo, que se pone de manifiesto con desprendimiento de células de la superficie (llamadas córneas) en forma de escamas.

Factores predisponentes

✅ Cambios hormonales que acontecen durante la pubertad (inicia frecuentemente en esta etapa, acentuándose hacia los 20 años y disminuye hacia la tercera edad).

✅ Los cambios estacionales (es más frecuente en el invierno).

✅ Factores genético-hereditarios (no estén del todo comprobados).

✅ Factores emocionales.

Si bien no podemos catalogarla como patología, la presencia de caspa genera problemas estéticos muy importantes, que hasta pueden afectar la conducta social del individuo que la padece. Se estima que en la población comprendida entre 20 y 50 años, casi un 30% de la misma padece este problema, siendo los varones el grupo mayoritario.

Clasificación

Pitiriasis simple o seca

Es la más frecuente y caracteriza por el intenso descamado del cuero cabelludo, que puede durar varios meses y/o evolucionar hacia la pitiriasis grasa (ver más adelante), o también remitir espontáneamente. Las escamas son finas, blanco-grisáceas (sin brillo) y secas, ocupando una amplia extensión de la región capilar. No genera picor ni dolor.

Inicia frecuentemente en la pubertad. El simple peinado o rascado de la cabeza las hace aparecer sobre la parte superior dorsal de las prendas.

Pitiriasis grasa

A diferencia del anterior, el proceso descamativo está asociado a la seborrea. Las escamas aquí son de mayor volumen, con adherencias entre sí (conformando placas), formando una película grasa en la cubierta. Se ubican de preferencia en la región frontal (por ser el área con mayor seborrea). Puede aparecer espontáneamente (generalmente en la adolescencia) o suceder a la pitiriasis simple. Aquí sí la picazón y el enrojecimiento son muy frecuentes. Este proceso puede extenderse fuera del área del cuero cabelludo (orejas, frente) lo que nos plantea diagnósticos diferenciales con dermatitis seborreica, dermatitis atópica o psoriasis.

¿Cuáles son las causas directamente relacionadas?

No están del todo dilucidadas las causas que producen este proceso descamativo, de ahí que se elucubren diferentes teorías al respecto:

Una de las más importantes se debe a la presencia de dos tipos de hongos (levaduras): el Pityrosporum ovale (Malassezia furfur) y el Pityrosporum orbiculares (de ahí el nombre Pitiriasis). Sin embargo, existe un consenso científico que ambos hongos aparecen luego de iniciado el proceso, más como consecuencia del mismo que como causa. Suelen ser parte de la flora habitual capilar, pero en determinadas condiciones se comportan como patógenos. Se ha observado que las personas que padecen caspa tienen incrementada la población de Malassezia furfur, hasta llegar a constituir el 75% del total de la flora del cuero cabelludo.

Con menos impacto, otras teorías sostienen que la caspa puede deberse a una alteración en la eliminación de lípidos por parte del organismo, alteraciones del metabolismo de los hidratos de carbono, trastornos inmunológicos, e incluso como consecuencia de reacciones adversas en la toma de determinados medicamentos, o la ausencia de algunos oligoelementos o minerales en la dieta (zinc, vit. B, por ejemplo).

Tratamiento convencional

Desde un punto de vista convencional, se suelen emplear shampúes o lociones anticaspa. Se considera desde el punto de vista médico, que un tratamiento anticaspa es eficiente si el grado de descamación del cuero cabelludo disminuye en un 50% o más. Teniendo en cuenta la alta presencia de la levadura Malassezia furfur, la casi totalidad de los tratamientos convencionales incluyen sustancias con actividad antifúngica y germicida específica, entre los que destacan el irgasán, el ácido undecilénico, el hexaclorofeno, el ketoconazol, el climbazol y compuestos de amonio cuaternario.

Otro tipo de productos procura reducir la acelerada actividad celular del cuero cabelludo que genera la descamación final. Estos productos, a su vez, generan una actividad antifúngica paralela. Podemos mencionar en este grupo al piritionato de zinc, al sulfuro de selenio y en menor medida el octopirox y el aceite de esquisto bituminoso sulfonado claro (extraído de una roca rica en azufre). Por último aparecen los llamados agentes queratolíticos que cumplen una función exfoliante entre los cuales destacan el ácido salicílico, el azufre y la urea (carbamida).

Si bien todos estos productos pueden resultar efectivos, los mismos no están exentos de efectos adversos. En el caso del ketoconzol (el más empleado) se han descripto casos de irritación del cuero cabelludo (incluyendo ampollas), cambios en la textura del cabello, sequedad de la piel, picor e irritación en los puntos de aplicación. Para el resto de los productos citados, se citan en mayor o menor medida los mismos efectos secundarios.

Tratamiento natural

Existe en la actualidad una fuerte tendencia del mercado a incorporar productos menos agresivos y más naturales, que permitan obtener propiedades antisépticas y antiinflamatorias, sin los efectos irritantes de alguno de los ingredientes activos sintéticos. Entre los primeros productos naturales ensayados, aparecieron los derivados de las breas o alquitranes (brea de hulla, coaltar). Fueron muy populares en los años 70’ y 80’; sin embargo, su seguridad ha sido cuestionada con el trascurso del tiempo, a tal punto que la legislación de cosméticos europea ha prohibido su empleo a causa de su potencial posibilidad de generar cáncer de piel. Sin embargo, aún vemos en nuestros mercados farmacéuticos productos que los contienen. Otras breas vegetales más seguras son las que provienen del aceite de pino, cedro, enebro y abedul. Se obtienen por destilación seca de su madera. Uno muy popular es el aceite de Cade.

Un lugar destacado tienen también los aceites esenciales de algunas especies. Uno de los más empleados es el aceite de melaleuca (conocido también como árbol del té), una especie arbórea muy emparentada con el eucalipto. Este aceite esencial ha sido ensayado clínicamente en pacientes, obteniendo un 41% de mejorías lo cual está aún por debajo del 50% como mínimo esperable para hablar de eficacia del producto. Con porcentajes similares aparecen los alfa-hidroxiácidos que están presentes en frutas y en la caña de azúcar, así como los shampúes en base a ortiga, o con aceite esencial de laurel.

En los último años, se ha intensificado la búsqueda de agentes naturales que resulten activos en el control de la caspa, y que más allá de no generar efectos adversos, puedan obtener porcentajes superiores al 50% de efectividad esperable por la ciencia.

Dentro de esa búsqueda, investigadores del CONICET han descubierto las propiedades antialopécicas y anticaspa de la combinación del extracto acuoso de la jarilla (planta de la región cuyana y del noroeste del país) junto al extracto acuoso de café (descafeinado).

Este producto, ya instalado en el mercado local y también a nivel internacional, ha demostrado por medio de ensayos preclínicos una actividad fungicida sobre el hongo Malassezia furfur comparable al ketoconazol (producto químico más vendido) después de 11 días de tratamiento. En un ensayo clínico, la mayoría de los pacientes que utilizaron jarilla y café descafeinado como tratamiento para la alopecia, pusieron en evidencia que ya a la tercera semana de aplicación del producto, el problema de la caspa había cesado por completo. Esto posibilita tener en la actualidad, un producto totalmente natural que reúna las tres condiciones básicas que debe tener cualquier producto ya sea medicinal o cosmético: seguridad, eficacia y calidad.

Por último, y desde el punto de vista dietario, es bueno incorporar productos alimenticios que contengan biotina, vitaminas del complejo B y zinc. Este último lo podemos encontrar, por ejemplo, en mariscos, carnes rojas, maníes o cacahuates y semillas de girasol.

Por el Dr. Jorge R. Alonso

Médico. Prof. Docente en la Facultad de Medicina de la UBA en los cursos de “Fitofármacos en la Clínica Diaria”, “Fitodermatología Estética”, “Nutrición Ortomolecular”, “Alimentos Funcionales y Nutracéuticos” y “Medicina Indígena Americana”. Presidente de la Sociedad Latinoamericana de Fitomedicina.